Sólo hay que pensar en las fotos de comida que se comparten hoy en redes sociales y en los cuadros de bodegones de flores y comidas que decoraban, y aun decoran, los salones de casas y palacios para afirmar que hoy nos sigue interesando exactamente lo mismo de ayer.
La pintura de bodegón y de escenas cotidianas en las que aparecen alimentos siempre fueron consideradas como un género pictórico menor, siempre por detrás de los retratos y paisajes, por ejemplo. Pero precisamente era pintando esas escenas humildes de alimentos en la mesa como empezaban a desarrollar su talento y técnica los artistas de la época.
De creatividad, de técnica, de códigos de representación, de todo ello hablo un poquito en este post.


Marco Zouvek


